masculinidades

¿Por qué repensar las masculinidades? Llego a estos debates a través de los feminismos, después de trabajar con población juvenil y comprobar que los machismos, las violencias de género, las discriminaciones y desigualdades… no estaban tan superadas como creía. Iluso de mí. Ha habido avances, por supuesto, pero aquí siguen.

Las cifras de hombres que asesinan a sus parejas o exparejas fue el detonante que me llevó a dedicarme a la promoción de igualdad, impartiendo talleres y formaciones e integrándola en todas las iniciativas sociales en las que participo.

Con todo, una vez en la tarea, siendo hombre cis hetero, no resulta coherente hablar en nombre ni en defensa de otras entidades y orientaciones, por lo que opté por ahondar en las muchas herramientas desarrolladas por los feminismos para abordar las contradicciones y consecuencias del género en y a través de los varones.

Escuchar para buscar la grieta, la contradicción, el aprendizaje significativo a través de la mayéutica, la pregunta incómoda…

En el trabajo en torno a las masculinidades, como en todo, encontramos miles de enfoques y propósitos. Con esta etiqueta aparecen también posiciones antifeministas que, desde el victimismo, proponen recuperar los valores más casposos de la masculinidad: imprescindible leer la letra pequeña de las propuestas.

Todas las miradas que tengan por objetivo avanzar hacia una sociedad sin sexismos, respetuosa con todas las identidades y orientaciones, bienvenidas sean. Independientemente de que pueda simpatizar más con unas que con otras.

Vivimos un momento especialmente delicado, donde los malestares generados por la precariedad económica, especialmente en la población juvenil, son capitalizados desde posiciones negacionistas e involucionistas, negando derechos universales y vendiendo -literalmente- una masculinidad anacrónica, basada en el presunto éxito económico y características físicas que escenifiquen fuerza y poderío, profúndamente misógina.

Abordar las resistencias a la igualdad que tanto explotan posiciones antidemocráticas contrarias a los derechos universarles.

Después de años de intervenciones, acumulando errores y aprendizajes, mi propuesta pasa por la escucha. Por abrir espacios de debate y reflexión compartida donde se acojan los malestares generados por el género también a los varones, partiendo de que éste es relacional y que será en los espacios de encuentro donde tendremos que desmontarlos: en los espacios de convivencia, laborales, comunitarios, asociativos, educativos, sociales, afectivos, lúdicos, deportivos…

Me esfuerzo en evitar las exposiciones hiperteóricas que en los primeros años me daban tremenda seguridad para abordar estas temáticas. De nada sirve teorizar e intentar dar respuestas a preguntas que no se han hecho. Tampoco se trata de imponer un cambio de paradigma que está tan alejado de sus realidades como los ya instalados. Escuchar para buscar la grieta, la contradicción, el aprendizaje significativo a través de la mayéutica, la pregunta incómoda… Abordar las resistencias a la igualdad que tanto explotan posiciones antidemocráticas contrarias a los derechos universarles.

Consciente de la imposibilidad de cambiar el mundo en una intervención de 50 minutos.

Algunas intervenciones relacionadas.

Lancé una pregunta a redes sociales, a través de Masculinidades Disidentes, y pasó todo esto… Ver aquí

vídeos de difusión sobre masculinidades VER AQUÍ.

Internos de Salto del Negro (CP Las Palmas 1) cuentan su experiencia en los talleres Masculino Plural, junto a responsables políticas y técnicas del proyecto. Escuchar aquí, a partir del minuto 60:  https://www.ivoox.com/una-mas-uno-290622-audios-mp3_rf_89167814_1.html

Actas del congreso, donde participo con dos aportaciones.